jueves, 31 de julio de 2008

Muchos de nosotros hemos puesto nuestra confianza en muchas cosas, son las que nos aseguran el éxito en alguna situación en específico. Algunos sus capacidades, otros el talento para ciertas cosas, otros su dinero, otros su inteligencia…
otros: su religiosidad. Y es cuando su religiosidad falla, cuando los tiempos de oración se tornan negros, no quieres levantar los brazos para adorar, la Biblia te parece otro libro más (y eso que ya has adquirido todas las versiones), y la iglesia ‘tá monótona, cuando piensas que, porque no puedes hacer ninguna de esas cosas, Dios no está contigo… que Dios nos muestra que todo esto no depende de nosotros: DEPENDE DE EL

No hay comentarios: