martes, 21 de junio de 2011

Crítica al Sistema Escolar: Cómo mejorar la educación actual


Los Informes sobre la educación* que en las últimas décadas han ido apareciendo, consideran la educación como elemento del desarrollo de un país: como formación de la población activa, en primer lugar, y también como promoción humana y cultural de los pueblos atrasados y de las clases sociales desfavorecidas. Esta educación se rige o se maneja bajo  un sistema: El sistema escolar. Este sistema escolar ha sido testigo de múltiples fracasos ya que en el sector educativo impera una conciencia de insatisfacción, duda, frustración y desconcierto, debido a fenómenos que interfieren en  este sistema  de forma muy directa. Según el pedagogo y filósofo José María Quintana Cabanas, los fenómenos mas destacados son la violencia escolar, síndrome de flojedad y desorientación, y modelos educativos copiados.

 Es en este último fenómeno  donde queremos hacer énfasis ya que los sistemas educativo, igual que los demás aspectos de la vida cultural y social, son copiados de los países que marcan las pautas del mundo. En los últimos años junto a la privatización de la educación, se vienen  “experimentado” reformas, con “modelos” educativos copiados de otras realidades mal adaptados a la nuestra, las causas de este hecho contradictorio están en las nuevas condiciones propias del sistema educativo actual, en el cual los grupos ya no están homogeneizados, como antes y en la aplicación de un remedio llamado ¨Reformas educativas¨

El ¨remedio¨ aplicado con las  ¨Reformas educativas¨ no ha dado los resultados esperados.  Pero: ¿Por qué ha fallado la aplicación de estas reformas educativas? Nuestro  enfoque no es las causas del problema, mas bien queremos presentar posibles soluciones desde nuestro punto de vista, no  pasando  por alto la pregunta anterior, podemos  resumir someramente que las fallas concretas están basadas en  los síntomas  siguientes: aplicación de principios pedagógicos inadecuados, desenfoque de la enseñanza religiosa,  naturalismo antropológico, detrimento de la perspectiva humanista, fomento de la exclusión … y a todo esto se añade una falta de ideales evidentes, sobretodo, en el ámbito de la educación moral, donde no se fomenta en los alumnos el gusto por los valores superiores sino, a lo más, una ¨moral mínima¨ que es la moral del egoísmo individualista propio de nuestra sociedad.

Al presentar el cuadro anterior, posiblemente nuestro ¨animo educativo¨ se viene abajo, pero no todo esta perdido. A pesar de tener una educación basada prácticamente en modelos educativos copiados, existen muchos  educadores -de los cuales soy una- y centros educativos que, inspirados en principios pedagógicos mas sanos, no se dejan arrastrar por los desanimadas tendencias pedagógicas contemporáneas.  Entendemos que la solución falible seria:

Establecer un curriculum que rescate la esencia humanista de la  educación, con  contenidos enfocados en una ¨enseñanza general básica¨ basada en la  construcción de una ciudadanía,  que lleve a la persona al desarrollo de capacidades cognitivas, afectivas, morales, sociales y estéticas;  bajo el acompañamiento de una profesional capacitado en la materia en un aula con un clima de orden y actividad.

Con la aplicación de un curriculum bajo estos criterios tendríamos como resultados, seres capaces de vivir bajo una actitud libre, con conocimiento de si mismo, informados,  de espíritu crítico y con un comportamiento orientado; que pueda encontrar su sentido en la colectividad, llevándolo a un ideal de felicidad basado en todo lo anteriormente mencionado y no en el sueño de convertidse en un producto admirado.


* F.H. Coombs: La crisis mundial de la educación, 1971; E. Faure: Aprender a ser, 1973, de la UNESCO; J.W. Botkin: Aprender, horizonte sin límites, 1979, del Club de Roma; Informe FAST: Europa 1995. Nuevas Tecnologías y Cambio Social, 1986, de la Comisión de las Comunidades Europeas; J. Delors: Educación. Hay un tesoro escondido, 1996, de la UNESCO

PUCMM                      Roque Santo                                         Karolyn G.  del Rosario
                                                                                                           

No hay comentarios: